I.E.S ROQUES DE SALMOR

REVISTA I.E.S ROQUES DE SALMOR EDITADA POR TALLER DE PRENSA

06 March 2007

Las Sectas

LAS SECTAS

Una secta es desde el punto de vista sociológico un grupo de personas con afinidades comunes: culturales, religiosas, políticas,…

La difusión de las sectas empezó a finales de los 60, pero no fue sino hasta el trágico suicidio/asesinato de 913 ciudadanos norteamericanos en Guyana en el año 78, que la gente empezó a dirigir su atención a la tremenda influencia que los líderes de las sectas pueden tener sobre sus seguidores. A partir de entonces, muchas familias en los Estados Unidos y en otros lugares, han tenido que lidiar con el problema que se suscita cuando un miembro de la familia se involucra en una secta.

La primera oleada de sectas en los Estados Unidos tendió a reclutar jóvenes entre los 18 y 25 años. La mayoría de ellas eran sectas religiosas. En poco tiempo la variedad de sectas aumentó y el rango de edad en las personas reclutadas se amplió. Las familias buscaron la ayuda de profesionistas, clérigos y educadores para poder hacer frente al fenómeno de las sectas.

Las primeras sectas que se encontraron fueron entre finales de los 60 y principios de los 70, tenían una tendencia religiosa, debido a esto algunas personas por equivocación piensan que todas las sectas son de carácter religioso. Sin embargo, hay sectas políticas, sectas psicológicas, grupos que viven juntos y se convierten en sectas, sectas de OVNI’S, sectas de mujeres liberales separatistas, y sectas de dietas, de salud, filosóficas y sectas satánicas, sólo por mencionar algunas.

En Estados Unidos, por ejemplo, se calcula que en las dos últimas décadas 20 millones de personas han estado involucradas en una u otra de las 5000 sectas, o grupos semejantes a sectas, reportados en este país. Estos grupos destacan entre los que constan de una docena de miembros o menos, hasta grandes grupos internacionales que afirman tener millones de miembros.

Las sectas influyen como un fenómeno internacional, el crecimiento de las sectas y sus efectos sobre los jóvenes, la familia, la vida, y en ciertas áreas políticas y económicas en las dos últimas décadas, han llamado la atención pública. Sin embargo, no es sino hasta hace poco que los ciudadanos han tomado conocimiento de su impacto en nuestra sociedad. Algunas sectas han crecido tanto y son tan ricas que sus posesiones afectan a los impuestos locales porque una gran cantidad de las propiedades de la secta están exentas de impuestos.

La formación y agrupación de una gran secta se puede resumir en tres palabras: confianza, ingenuidad y persuasión. Las sectas buscan personas amistosas, obedientes y maleables porque son fáciles de persuadir y de manejar. A las sectas no les interesan los jóvenes desobedientes y egoístas; esta clase de individuos son muy difíciles de moldear a los controles estrictos y a las disciplinas tan fuertes de estas organizaciones, que usan el sentimiento de culpa y la presión social como sus principales métodos de control.

Los jóvenes duros, insolentes, egoístas, o los que tienen una cultura callejera son difíciles de cambiar; no confían en los demás o sencillamente no se dejan llevar por la insistencia ni por los ofrecimientos de alguien. Estos jóvenes han sido tratados duramente por la vida y no confían en la gente que trata de influir en ellos, por lo tanto no son lo que buscan. Desconfían de las ofertas de compañerismo instantáneo, del vivir en grupo, del trabajo de apariencia altruista y del sentido de seguridad. Es probable que estos jóvenes hayan sido engañados, que hayan experimentado el trajín callejero o el estafar en los trabajos; perciben por experiencia que las personas que se les acercan con propuestas tienen una doble intención, una superficial y una escondida. Pero el individuo confiado, y aquél con una vida protegida, es más fácil que responda sin un pensamiento crítico adecuado sobre qué hay detrás de los ofrecimientos y aseveraciones de la gente.

Algunas de las sectas más grandes tienen manuales para enrolar que describen diferentes tipos de personas y cómo establecer confrontaciones para reclutar. Los miembros de las sectas están entrenados en métodos de persuasión para acercarse a miembros potenciales. Algunas sectas asignan miembros para reclutar en secundarias y preparatorias, en los alojamientos y fuera de las oficinas de consejería de las universidades. La venta del programa de las sectas se hace con métodos de persuasión bien calculados. Las prácticas de reclutamiento contradicen el mito de que la gente se une libremente a la secta.

Por: Luzlady Katherine Febles Rivero 4ºA

1 Comments:

At 3:20 PM, Blogger Asesoramiento sobre grupos "Anti-Sectas" said...

DECLARACIÓN GIORDANO BRUNO 2000
El 17 de febrero de 1600, hace 400 años, moría quemado en la hoguera por "hereje" Giordano Bruno. En su memoria y en la de todos aquellos que han sido, y/o son, injustamente perseguidos por el mero ejercicio de su derecho a la libertad de conciencia se emite y difunde a partir hoy y se invita a todos a adherirse a la que denominamos "Declaración Giordano Bruno".

La Declaración se refiere al tema "sectas" que ha dado en la Historia, y sigue dando lugar aún hoy, a persecuciones injustas que no se fundan en otra cosa que en el prejuicio y en la intolerancia.

El término secta viene del latín "secare" que significa cortar o romper con. En consecuencia, secta sería un grupo escindido de otra comunidad. En el diccionario el término secta aparece con dos definiciones, una neutra "Doctrina particular enseñada por su autor y seguida y defendida por otros" y otra peyorativa "Falsa religión enseñada por un maestro famoso" Esta ambivalencia peyorativa-neutra, aparece en la mayor parte de los diccionarios y contribuye a la confusión respecto al sentido real del término.

Sociológicamente, el término "secta" fue introducido por Max Weber contraponiéndolo a las iglesias o religiones ya establecidas, a fin de aludir a las comunidades minoritarias enfrentadas cultural, doctrinal y organizativamente a la institución eclesiástica dominante. Otras definiciones sociológicas más modernas pretenden aludir a determinadas características. Así, Peter Berger define secta como "grupo religioso numéricamente restringido que vive en un estado de tensión constante de cara a la sociedad, cerrada a su influencia y exigiendo de sus miembros total lealtad y solidaridad", lo cual indudablemente es de aplicación a muchas órdenes religiosas católicas, budistas, musulmanas, etc.

La Comisión del Congreso de los Diputados para el Estudio de las Sectas en España declaró en 1989 que el término secta se usa "para referirse a grupos de limitado arraigo social, organizados en torno a unas doctrinas, religiosas o no". Al mismo tiempo añadió, por un lado, que "la sociedad ha ido cargando de connotaciones negativas el término secta" y, por otro, que "las llamadas sectas tiene pleno derecho a su existencia y a la presunción de inocencia de que disfrutamos todos los ciudadanos y grupos sociales". Con ello puso en evidencia lo contradictorio del concepto pues una cosa es tener "limitado arraigo social" y otra tener "connotaciones negativas".

Por consiguiente, resulta igualmente contradictorio usar el término secta, conscientes de que conlleva connotaciones negativas, y al mismo tiempo insistir en la presunción de inocencia de todo grupo tildado de "secta".

Por ello, la presente declaración quiere poner de manifiesto que la utilización actual del término secta, cuya definición es ambigua pero cargada de connotaciones peyorativas imprecisas:

1º Conculca el principio de presunción de inocencia, que establece Artículo 11 DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS, adoptada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, al transmitir la imagen de que los grupos a los que se tilda de "sectas" tienen comportamientos delictivos o ilegales.

2º Da lugar a una discriminación inconstitucional dentro del conjunto de grupos religiosos o ideológicos al crear una categoría peyorativa presuntamente nociva o criminal llamada secta. Esta discriminación viola el artículo 2 de la citada Declaración que establece que "Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole,.." así como el artículo 7 que establece que "Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación"

3º Coacciona el derecho a la libertad ideológica, religiosa y de asociación al transmitir a la sociedad un prejuicio contra los grupos a los que se califica de "sectas", lo que dificulta a sus miembros el poder declararse públicamente pertenecientes a esas organizaciones debido a las consecuencias discriminatorias negativas profesionales o sociales que se puedan derivar.

4º Dificulta gravemente la concordia y la cooperación entre las diferentes organizaciones religiosas o ideológicas al crear barreras de desconfianza artificiales debidas a las descalificaciones infundadas que se basan en prejuicios y no en hechos concretos. Estas descalificaciones dificultan el diálogo pacífico y la cooperación constructiva entre diferentes organizaciones religiosas o ideológicas

5º Propicia la aparición de los llamados "expertos" que encuentran en el tema "sectas" un ámbito adecuado para sus intereses personales de imagen (aparición en los medios de comunicación), económicos (publicación de libros, artículos e impartición de cursos), profesionales (asistencia psicológica o jurídica) etc. En general, estos "expertos" contribuyen más al obscurantismo y a la caza de brujas que a la claridad y a la convivencia social.

6º Coloca a las "sectas" en situación de indefensión pues la ambigüedad del concepto impide que prosperen las querellas por injurias. Los Tribunales rara vez consideran que el término secta deba ser considerado inequívocamente un insulto.

En consecuencia las organizaciones y personas firmantes, en aras de la libertad, la justicia y la convivencia social, RECHAZAMOS:

1º la utilización del término secta
2º los intentos de clasificar a los grupos religiosos o ideológicos como sectas y no sectas
3º la creación de los llamados Observatorios de Sectas que a priori, sin fundamento suficiente, ponen en la picota a los grupos tildados de sectas.
4º la descalificación genérica realizada por los "expertos" que dañan la imagen de muchas organizaciones religiosas o ideológicas a las que califican de sectas pero que rara vez se traduce en denuncias concretas ante el Juzgado de Guardia.

Y, por el contrario, PROPUGNAMOS:

1º QUE se establezcan cauces de permanente y abierto diálogo entre los distintos grupos religiosos e ideológicos en aras de consolidar un clima de diálogo pacífico como instrumento de progreso y de posible cooperación para la mejora de la sociedad.

2º QUE sean las instituciones adecuadas del Estado (la Policía) las que investiguen a toda organización, religiosa o no, de la que se presuman comportamientos delictivos. Estas investigaciones no deben salir a la luz pública, para no afectar la imagen y el honor de las organizaciones investigadas, en tanto no se hayan descubierto indicios suficientes de delito que deben ser de inmediato puestos en conocimiento del Juzgado de Guardia.
3º QUE las autoridades, de acuerdo con la obligación de protección de las minorías que establece el artículo 7, tomen una postura activa para evitar y reparar los daños que ocasionan y han ocasionado, a las organizaciones minoritarias religiosas y a sus miembros, los prejuicios y el frívolo uso del descalificativo "secta".

 

Post a Comment

<< Home